miércoles, 22 de junio de 2011

Hermeto Pascoal "Eu E Eles" (1999) - Disco y Entrevista



 


Eu E Eles

(Entrevista 1999)

Piano, tuba, flauta travesera, flughelhorn, pandeiro, cavaquinho, bandola, triángulo, saxo soprano, ollas de cocina, sifones de soda, frascos de higiene bucal, silbatos, máquina de coser, tallos de árboles, muñecos de plástico, jarras con agua, son algunos de los instrumentos tradicionales y no convencionales a los que el músico brasileño Hermeto Pascoal les saca sonidos en el disco "Eu e eles" (Yo y ellos), editado por Radio Mec.

"Todo tiene música, todo es sonido, desde esta mesa común, que puedo usar para una percusión hasta el timbre de ese celular. Fijate, ahí está dando una nota Si, La", repite Hermeto, mientras suena el móvil de una de las asistentes del Centro de Estudios Brasileros.

A los 63 años, este músico para nada convencional que acaba de grabar un disco después de siete años y es uno de los compositores brasileños más respetado del mundo se sacó un viejo gusto. "Quería hacer un disco donde homenajeo los instrumentos. Por eso, el disco se llama "Yo y ellos". En la tapa aparece el piano, en el centro, y alrededor giran los otros instrumentos, que son mis otros hijos", dice. El músico, que acaba de llegar de Río de Janeiro, donde reside actualmente, tiene la imaginación de un niño. "Cuando no viajo con la música, viajo con la mente", revela este diminuto hombre con aspecto de duende como salido de un cuento para chicos, que cuando toca parece de otro planeta.

Pasado y presente

Fue en su infancia, en el Estado brasileño de Alagoas, donde Hermeto cuenta que tuvo la primera formación musical. Muchos de esos recuerdos dispararon las imágenes musicales que Pascoal utilizó para este nuevo trabajo, donde toca todos los instrumentos solo.

"Mi primera escuela musical fue la naturaleza. Recuerdo que cuando vivía en un campo de pequeño yo solía refugiarme debajo de los árboles, porque como soy albino no podía estar mucho al sol. De las ramas de un árbol de esa región me había hecho una flauta. Y me sentaba a tocar o jugar con ese instrumento. Al principio, los pájaros salían volando cuando escuchaban la primera nota. Pero poco a poco se fueron quedando y, al final, gustaban de mi música."

Ese entendimiento con el entorno le permite crear un universo propio, donde todo tiene musicalidad. "Antes de ir a estudiar a Pernambuco, yo ya tenía una forma de música propia. Porque me crié con todo ese rumor de los pájaros o el murmullo del río, que tiene una música hermosa. Eso lo llevé a este disco donde utilizo el agua para hacer una melodía que imita esos sonidos de mi niñez". Esa cotidianidad musical la sigue experimentando todos los días en su casa. "Cuando estoy esperando la comida no puedo evitar utilizar la mesa para hacer música y percusión. Me entusiasmo tanto que empiezo a tocar todo hasta que mi mujer me grita:"Ya basta, ya basta de música". O cuando voy al baño y abro la ducha, esa caída tiene una melodía y una afinación casi perfecta. Así que todo en la vida es sonido para mí.

-La diferencia con otros músicos que dicen lo mismo es que usted lo lleva a la práctica.

-Es que yo no le oculto nada a la gente. Explico lo que quiero hacer y después se lo demuestro tocando. Pero no lo digo desde un lugar de pedantería. Con esto quiero decir que cualquiera puede hacer música. La música no es difícil; los músicos la complican.

-Por eso comenzó a usar todos esos instrumentos no convencionales: para demostrar que se podía hacer música con cualquier cosa.

-Yo llegué a la ciudad a los 14 años y pasé a tocar el acordeón, y cuando uno aprende un instrumento quiere pasar a otro, así que aprendí a tocar el piano formalmente y estudié seriamente. Pero en mi cabeza existía otra formación musical, además de la conocida, aprendida en mi tierra natal. Y todo eso lo pude traducir en los instrumentos no convencionales, porque no hay escalas determinadas y eso te da más libertad para crear. Con un silbato se puede tocar absolutamente todo, tanto como en el piano. Pero te aclaro que es más difícil hacer que un instrumento no convencional suene convencional.

Al frente del nuevo disco en solitario, que fue celebrado unánimemente por la crítica especializada de su país, estuvo su hijo Fabio Pascoal. "El es más exigente que yo y me enseñó muchas cosas. Me conoce mucho y el entendimiento musical fue natural." Después de más de catorce discos y más de 2500 composiciones, Hermeto mantiene esa libertad para zambullirse en ritmos del nordeste brasileño como forrós o chorinhos, que tienen cierta similitud con la música ciudadana, y otras corrientes que nutren un sonido "hermetiano". "No hay etiquetas posibles en mi lenguaje. La música es una sola", sostiene tajante. Entre las 12 canciones, del nuevo disco incluye tributos a la música de Piazzolla, al compositor alagoano Jackson do Pandeiro, al músico gaucho Renato Borgetthi y un homenaje a su hermano de la música Miles Davis en "Capelinha & lembranças".

"Tuvimos una relación muy espiritual desde el comienzo -cuenta Hermeto-. Cuando me invitó por primera vez a su casa me pasé toda la tarde tocando mis músicas. Después me invitó a grabar con él (fue en 1971) mis músicas, y pasamos momentos muy especiales tocando juntos. Me honró haber tocado con él y gracias a su invitación mi música se conoció en el mundo."

Cuando revive esos momentos Hermeto dice que se le vuelve a poner la piel de gallina. Mucho más cuando recuerda esa frase que hizo pública Davis,y que lo marcó para toda la vida: "Si volviera a nacer músico, me gustaría ser como Hermeto Pascoal".




LISTA DE TEMAS:
1. Chorinho Mec
2. Viva Jackson Do Pandeiro
3. Caminho Do Sol
4. Sua Beno Brasil
5. Fauna Universal
6. Vai Um Chimarro
7. Miscelnia Vanguardiosa
8. Linguagens & Costumes
9. Mercosom
10. Boiada
11. Capelinha & Lembranas (homenaje a Miles Davis)
12. Parquinho Do Passado, Presente E Futuro







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